Translate

martes, 13 de octubre de 2009

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL Y LA ÉTICA EMPRESARIAL EN EL CONTEXTO GLOBAL

Los desafios de la globalización

El proceso de globalización[1], entendido como la dinámica de integración económica y comunicacional de todos los espacios que integran el mundo[2], plantea diversos desafíos; no sólo para los Estados, sino fundamentalmente para la sociedad civil y las organizaciones empresariales en particular.

Las Naciones Unidas, a través de la Organización Internacional del Trabajo ( OIT), La Organización de las Naciones Unidas para la Niñez ( UNICEF), entre otras; en los últimos años ha destacado la importancia de diversos problemas que hoy se nos presentan a escala planetaria, como es el caso de la contaminación ambiental, la pobreza extrema ( que aqueja a dos mil quinientos millones de personas en el mundo, la explotación infantil y las malas condiciones de trabajo en la que labora un significativo porcentaje de la población mundial (especialmente en los países en vías de desarrollo). Estos problemas, por su envergadura, plantean diversos desafíos que van más allá del esfuerzo individual de cada Estado. Conducen a la necesidad de establecer una agenda global de compromisos de carácter multisectorial que involucre a actores políticos, económicos y sociales.

La sociedad civil en la escena.
El derrumbe del bloque socialista, a partir de la caída del muro de Berlín (1989) generó una ola democratizadora que altero el epicentro de las decisiones políticas y económicas. El otrora todopoderoso estado ha dejado cada vez más espacios a la sociedad civil, a las organizaciones de productores y consumidores, a los colegios profesionales, entre otros. El futuro ya no se percibe solamente como un tema exclusivo de los políticos y de la política. Ahora se entiende que la construcción del mañana es un tema que atañe a toda la colectividad.

El empoderamiento de las organizaciones empresariales ha venido creciendo en los últimos años. La capacidad que tienen las empresas para desarrollar actividades a escala global ha hecho cada vez más difícil el control estatal que otrora existía. La progresiva liberalización del comercio mundial y la tupida red comunicacional han hecho posible que hoy, por ejemplo, un producto que es consumido en los Estados Unidos haya sido fabricado con piezas provenientes de una docena de países asiáticos. Incluso el poder económico que ostentan muchas empresas multinacionales actualmente supera con creces el PBI de muchos países. Tal es el caso de ING de Holanda, empresa accionista de AFP Integra en el Perú. Esta empresa holandesa tiene activos que superan los 160000 millones de dólares, cifra muy superior a los 110000 millones de dólares del PBI peruano del 2008 y que los 31000 millones de dólares que nuestro país exportó al mundo el año pasado después de un vertiginoso crecimiento de su balanza comercial.

Sin embargo, este inusitado poder adquirido por muchas empresas en el mundo no debe ser entendido como impunidad. El desarrollo de las comunicaciones ha permitido la aparición de un tejido social transnacional también a escala global. La revolución en la tecnología de las comunicaciones ha hecho posible que se fortalezca la sociedad civil. Hoy el incumplimiento de las normas ambientales o laborales por parte de una empresa puede ser difundido a escala planetaria en tiempo real. La reputación de una compañía, que le ha costado años construir, se puede derrumbar en cuestión de pocos días. Los distintos actores sociales tienen hoy, como nunca antes, la capacidad de denunciar a aquellas organizaciones que incumplan las normas nacionales e internacionales. En suma, la sociedad civil tiene actualmente un poder del que no gozó en ninguna época anterior de la historia universal.

Con respecto a la importancia que la sociedad civil tiene en el actual proceso mundial, las Naciones Unidas plantean lo siguiente:
“El Pacto Mundial considera que la participación activa de las organizaciones sin actividad empresarial, es un factor fundamental para el avance del Pacto Mundial; sin su participación esta iniciativa faltaría su colaboración, la cuál es estratégica para hacer frente a los retos actuales. La participación de la Sociedad Civil , las Organizaciones Sindicales, los Gobiernos, Naciones Unidas y las universidades aportan diferentes capacidades y perspectivas a la agenda de la ciudadanía corporativa.
En muchos casos estos actores pueden proporcionar conocimiento especializado y ser excelentes aliados en una gran variedad de temas, tales como e educación, salud, infraestructura y el tema del agua”[3].

Las organizaciones empresariales, cómo parte del conjunto de la sociedad civil han adquirido poder. Este poder entraña también un mayor nivel de responsabilidad con respecto a las actividades que realizan. Con respecto a lo anterior Kliksberg plantea lo siguiente:

“Poderosas fuerzas impulsan estos cambios. Hay una fuerte presión de sociedades civiles cada vez más articuladas y activas al respecto. No aceptan compromisos éticos meramente formales: denuncian y sancionan. Hay inversores muy ansiosos, en la era post-Enron, que exigen transparencia y rendición de cuentas y que empiezan a percibir que las empresas más éticas garantizan mejor sus ahorros.”[4]

En el mundo, cada vez más, se difunden los discursos que sostienen la pertinencia de que asuman un rol de compromiso con respecto a los grandes objetivos de la colectividad. Estos grandes objetivos han sido planteados desde las Naciones Unidas, así como a nivel multilateral y bilateral.

Ética global, ética empresarial y responsabilidad social
La globalización, para que no se convierta en la destrucción de los ecosistemas a escala planetaria ni en la causante de la degradación de las relaciones sociales en diversas partes del mundo, especialmente en África Sud-sahariana y América Latina, requiere que esté acompañada de compromisos sociales y ambientales claros en los cuales no puede estar ausente la empresa.

A partir de la formulación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, firmada en el seno de las Naciones Unidas, en 1948, se planteó una agenda internacional: la concretización de los anhelos de libertad e igualdad en el mundo. A éstos iniciales derechos universales se han sumado otros, cómo son los derechos sociales y culturales hasta alcanzar a los más recientes, referidos al derecho a gozar de un ambiente con niveles de contaminación permisibles. Estos derechos universales, hechos nacionales a través de las distintas normas de rango constitucional, expresan el deseo de la colectividad humana; es decir, constituyen una ética universal. Esta ética global se expresa en la existencia de un Pacto Global, que ha sido resumido en diez puntos[5]:
Derechos Humanos
Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados internacionalmente.
Asegurarse de no convertirse en cómplices de abusos de los derechos humanos.
Estándares Laborales
Las empresas deben permitir la libertad y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
La eliminación de todas las formas de trabajo forzado y obligatorio.
La eliminación del trabajo infantil.
La eliminación de la discriminación en lo relacionado al empleo y la ocupación.
Medio Ambiente
Las empresas deben apoyar el abordaje precautorio de los retos ambientalistas.
Llevar a cabo iniciativas para promover mayor responsabilidad ambiental.
Promover el desarrollo y difusión de tecnologías amigables al medio ambiente[6].
Anticorrupción

10. Las empresas deben actuar contra todas las formas de corrupción, incluyendo la extorsión y el soborno.

Las organizaciones empresariales no constituyen islas económicas. Es por ello, que al igual que cualquier otro tipo de organización social, deben adaptar la ética global a la ética empresarial, a los valores y prácticas propios de la organización.

Actualmente existe una fuerte tendencia, especialmente entre los países más avanzados, a incluir prácticas favorables al desarrollo, entendido éste desde un punto de vista más integral. El desarrollo involucra no sólo la producción de bienes y servicios y la generación de ganancias para las empresas. Al respecto Kliksberg sostiene lo siguiente:

“Se pasó de la etapa de la "empresa autista" de Friedman, a la de la filantropía activa, pero ya está en pleno desarrollo una tercera: la de la Responsabilidad social empresarial (RSE). Se le exige a la empresa buenas relaciones con su personal, gobierno corporativo transparente, juego limpio con los consumidores, preservar el medio ambiente, y ser activa en las grandes causas de interés público. El paso de una etapa a otra fue movilizado por poderosas fuerzas sociales.”[7]


Es ante todo, elevación de las condiciones de vida del conjunto de la sociedad. Es por ello que la actividad empresarial debe asegurar la sostenibilidad ambiental y social en las comunidades en las que actúan. La ética global, expresada en los valores propios de las organizaciones les permite orientarse hacia el entorno social y ambiental que las acoge[8]. Esta nueva forma en que las empresas se relacionan con la comunidad es llamada responsabilidad social. Al respecto la responsabilidad social ha sido definida de la siguiente manera:
“Es una forma ética de gestión que implica la inclusión de las expectativas de todos los grupos de interés (Accionistas/Inversionistas, Colaboradores y sus familias, Comunidad, Clientes, Proveedores, Medio Ambiente y Gobierno) alrededor de la empresa, para lograr el desarrollo sostenible.
La RS ayudará a la empresa a tomar conciencia de su rol en el desarrollo de nuestro país, reconociéndose como agente de cambio para mejorar la calidad de vida y la competitividad de su entorno” ¿Qué es la responsabilidad social?[9].
La responsabilidad social es entonces la nueva forma cómo las organizaciones buscan relacionarse con su entorno en aras que su desarrollo sea el desarrollo del conjunto de la comunidad, del país y del mundo. Es la expresión concreta de la nueva ética que nos plantea el llamado proceso de globalización.

A manera de conclusión
Es evidente que la responsabilidad social es un camino sin retorno para las organizaciones empresariales. Su rol en la sociedad ha sido redefinido en el contexto del proceso de globalización en el cual están inmersas. Para que esto se pueda llevar a cabo es pertinente que se fortalezcan las culturas organizacionales de forma tal que se constituya en parte principal de la ética de las organizaciones.

Es este sentido es recomendable que las organizaciones empresariales emprendan actividades que involucren a todo el personal con los objetivos de la organización. En este sentido, consideramos que sería pertinente incluir contenidos de responsabilidad social en la misión y la visión de las empresas. De igual manera puede sería apropiado que se establezcan canales de diálogo, de carácter permanente, entre las comunidades que habitan en las zonas en las que actúa la empresa y su staff, a fin de coordinar permanentemente los planes de desarrollo de la organización con los objetivos locales y regionales existentes. Esto garantizará la sostenibilidad social de las actividades económicas que realiza la empresa y contribuirá efectivamente al desarrollo de las localidades en las que actúa.



REFERENCIAS


1.-ALENA GARCÍA, Alina. Responsabilidad social empresarial. Su contribución al desarrollo sostenible. En: futuros. Revista Trimestral Latinoamericana y caribeña de desarrollo sostenible. En: http://www.revistafuturos.info/futuros17/resp_soc_emp.htm
2.- ALENA GARCÍA, Alina. ¿Que significa responsabilidad social empresarial? En: futuros. Revista Trimestral Latinoamericana y caribeña de desarrollo sostenible. En: http://www.revistafuturos.info/futuros17/resp_soc_emp2.htm#nueve
3.-El Pacto global. En: Pactoglobalhttp://blog.pucp.edu.pe/media/410/20061122Pacto%20Global.doc

4.-KLIKSBERG, Bernardo. RSE, un imperativo ético y económico. Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresarial. En: http://www.iarse.org/new_site/site/index.php?put=noticia_detalle&id_noticia=90

5.-KLIKSBERG, Bernado. Hacia una nueva Ética Empresarial. Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresarial En: http://www.iarse.org/new_site/site/index.php?put=noticia_detalle&id_noticia=92

6.- Naciones Unidas. El Pacto Mundial. En: http://www.un.org/es/globalcompact/index.shtml

7.- Naciones Unidas. Participación de la sociedad civil. En : http://www.un.org/es/globalcompact/civilsociety.shtml

8.-Programa de Economía y responsabilidad social empresarial (ECORES) http://www.ecodes.org/pages/areas/rsc/index.asp

9.-¿Qué es la responsabilidad social empresarial? En: http://www.peru2021.org/index.php?Itemid=25&id=77&option=com_content&task=view



[1] Es pertinente señalar que el término globalización proviene del inglés. En el francés, por ejemplo dicho proceso es entendido como mundialización.

[2] La globalización ha sido y viene siendo definida de muy diversas maneras. Sin embargo, es pertinente que hay una coincidencia con respecto a que se caracteriza por la integración de los mercados y por el desarrollo de las tecnologías de la comunicación y la información.
[3] http://www.un.org/es/globalcompact/civilsociety.shtml
[4] Kliksberg, Bernardo. Hacia una nueva ética empresarial. Instituto Argentino de Responsabilidad Social Individual. En: http://www.iarse.org/new_site/site/index.php?put=noticia_detalle&id_noticia=92
[5] Pactoglobalhttp://blog.pucp.edu.pe/media/410/20061122Pacto%20Global.doc

[6] Alena García Alina. ¿Que significa responsabilidad social empresarial? En: futuros. Revista Trimestral Latinoamericana y caribeña de desarrollo sostenible. En: http://www.revistafuturos.info/futuros17/resp_soc_emp2.htm#nueve

[7] Klikberg, Bernardo. RSE, un imperativo ético y económico. En: Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresarial. http://www.iarse.org/new_site/site/index.php?put=noticia_detalle&id_noticia=90
[8] En 1999, en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el Secretario General propuso un "Pacto Mundial" entre las Naciones Unidas y el mundo de los negocios. El Pacto Mundial pide a las empresas que hagan suyos, apoyen y lleven a la práctica un conjunto de valores fundamentales en materia: Derechos Humanos ,Normas Laborales ,Medio Ambiente y Lucha contra la corrupción
[9]¿Qué es la responsabilidad social empresarial? En: http://www.peru2021.org/index.php?Itemid=25&id=77&option=com_content&task=view

domingo, 4 de octubre de 2009

EL ESTADO Y EL PROBLEMA DE LA DETERMINACIÓN DE LA GÉNESIS DEL PODER

Uno de los problemas más importantes que encierra el tema de la existencia del Estado y el de su relación con el conjunto de la sociedad es el referido a la fuente de donde emerge su poder.

El problema del origen de la naturaleza del Estado y de su poder ha sido abordado desde diferentes perspectivas y con diferentes conclusiones. Así, desde el campo de la filosofía podemos destacar a Hobbes, Rousseau, Hegel, Marx y Foucault . Desde el derecho constitucional a Hairiou, Bourdieu, Loewenstein y Smith, entre otros. Desde la sociología podemos destacar a Weber, Wright Mills y a Pierre Bourdieu.

Con respecto al poder del Estado y a su naturaleza existen diferentes enfoques, todos ellos teñidos, en un sentido o en otro, de un tinte marcadamente ideológico. Definimos como una interpretación ideológica a aquella en la cual se busca de antemano legitimar un determinado tipo de orden político, que favorece de manera asimétrica a los distintos sectores que conforman un orden social. Las diversas tendencias ideológicas que podemos observar en la interpretación de la naturaleza del poder del Estado se derivan del hecho de que estas pretenden tener un carácter totalizador y absolutamente abstracto de un fenómeno que es histórico y concreto.

Para ser más exactos diremos que los diferentes enfoques sobre lo que es el Estado y la naturaleza del poder que éste detenta son el resultado de distintas reflexiones hechas por una gran cantidad de pensadores y que corresponden al momento histórico que les tocó vivir. Cada uno de ellos analizó las relaciones políticas de la sociedad en la que vivieron e hicieron generalizaciones con respecto a la significancia del Estado, al papel que cumple en la sociedad y a la naturaleza de su poder. Fue una suerte de generalización inductiva lo que llevó a cada uno de ellos a pretender extraer características generales de circunstancias particulares.

Los distintos enfoques sobre lo que es el Estado se refieren al Estado en general y no a un Estado en particular. Esto es, pretenden explicar lo que es el Estado, la fuente de su poder y las relaciones que establece con el conjunto de la sociedad. La gran pregunta que nos hacemos con respecto a lo anteriormente expresado es ¿Hasta que punto es posible que una determinada interpretación sobre lo que es el Estado y su poder al cual se llega a través del análisis de un caso en particular pueda ser generalizable y convertida en una teoría del Estado? ¿Cómo podemos estar seguros que la interpretación de un caso o momento histórico en el desarrollo de los Estados nos permite explicar los diferentes espacios y tiempos en los que éste se ha desarrollado?

Dicho de otra manera esto es: ¿Cuáles son los criterios para determinar que un razonamiento inductivo sea consistente? Es menester precisar que en la interpretación de la génesis del poder del Estado existen dos caminos posibles: El primero es el deductivo. Se basa en partir de ciertas premisas de carácter general, de las cuales se desprenden ciertas conclusiones de carácter particular: La segunda es la inductiva, consistente en partir de casos particulares para elevarlos al nivel general. La lógica inductiva parte de razonamientos de carácter analógico o de la determinación de las condiciones necesarias y suficientes para un conjunto de experiencias particulares a fin de llegar a principios de carácter general a través de la inferencia.

Precisemos lo dicho con ayuda de algunos ejemplos más concretos. Por ejemplo, si realizamos un análisis deductivo y planteamos que el Estado tiene como causa de su existencia la voluntad del pueblo y cómo génesis de su poder al propio poder del pueblo. Nos planteamos la pregunta siguiente: ¿Esto se aplica a todas la etapas de la historia y a todos los lugares dónde se han desarrollado Estados? ¿Cómo interpretar la presencia de Estados en regiones cómo producto de la conquista?. La presencia de un poder estatal discordante con la voluntad popular se ha presentado en muchos momentos de la historia cómo podría ser el caso de la presencia del estado Imperial romano en regiones bárbaras como la Galia Cisalpina; En gran parte de la Europa oriental, durante el sometimiento que tuvieron que soportar bajo la espada de Atila; La España visigoda que se vió invadida y sometida por las fuerzas musulmanas, luego de la victoria de Tarik en la batalla de Guadalete ( 711). La anexión de Tarapacá, contra la voluntad de los Tarapaqueños, por parte del Estado chileno, luego que perdiéramos la guerra con ellos y cómo consecuencia del Tratado de Ancón.

Si el origen del poder Estatal deriva de la voluntad del pueblo querría decir que los regímenes monárquicos europeos, cómo el de Luis XVI en Francia, derivaban su existencia de la voluntad popular. ¿ Entonces, porqué se hizo la revolución francesa?

Lo anteriormente expresado nos sugiere que la aplicación de una idea sobre el Estado a la totalidad de formaciones políticas entendidas como tales desnaturaliza, relativiza la definición y lleva a definiciones contradictorias y equívocos. No es posible entender de manera confiable a un Estado en particular simplemente aplicando el pensamiento deductivo y suponiendo que todas las características de la definición se van a cumplir. Sería elevar una definición a un nivel axiomático que no puede alcanzar.

Si no podemos aplicar el pensamiento deductivo para entender a cada uno de los Estados indaguemos en los alcances del pensamiento inductivo. El pensamiento inductivo, ante todo consiste en el análisis de uno o varios casos y, a partir de inferencias probabilísticas, llegar a definiciones o conclusiones de carácter general. Esto quiere decir que el análisis inductivo nos describe la generalidad con una probabilidad de error, es decir contempla la posibilidad de que exista cuando menos un caso que no concuerde con nuestra definición.

De hecho, si hemos analizado el caso de un país con un alto nivel de relaciones políticas democráticas cómo puede ser la Noruega contemporánea, y vemos que el Estado de aquel país maneja su poder de acuerdo a la voluntad de su pueblo, ¿hasta qué punto nos es posible generalizar ello y suponer que en todos los países el Estado representa la voluntad del pueblo? Ello no significa que la inducción sea absolutamente imposible en estos temas, sino más bien que es necesario que por lo menos dos sociedades de parezcan significativamente en sus relaciones con sus estados para que la analogía tenga por lo menos un apreciable nivel de pertinencia, de lo contrario no pasará de ser una grotesca extrapolación.

Los desarrollos históricos son tan diversos en términos espacio-temporales que no hemos encontrado hasta ahora una explicación teórica satisfactoria que nos permita entenderlos a todos ellos. En realidad, coexisten diversas posiciones que tratan de explicarnos al Estado y la génesis de su poder. Entre ellas tenemos la que nos plantea que es el resultado del acuerdo del conjunto de la sociedad y que su poder deriva de la voluntad popular ( Rousseau), otra nos plantea que es el origen de la desigualdad entre los hombres ( Bakunin), que es el instrumento de una clase para explotar y oprimir a otra ( Marx), que es un aparato que oprime el libre ejercicio de la libertad ( Spencer), etc.

Una teoría es la explicación lógica de un gran número de fenómenos. Es científica en la medida en que asume la posibilidad de que surja nueva evidencia que la invalide o que no pueda interpretar. Toda teoría para ser científica debe someterse a la contrastación y para estar vigente debe superar contrastaciones sucesivas con la información empírica disponible.

Quienes hablan del Estado en general en realidad no están hablando de nada existente. Sólo están haciendo una metafísica infructuosa de cuyas conclusiones nada realmente útil puede salir, salvo entretenerse con la especulación misma. Quienes pretenden entender a un Estado en particular, cómo el Estado peruano por ejemplo, haciendo deducciones a partir de los enunciados generales sobre lo que es el Estado y sin ninguna base empírica, simplemente pretenden sostener un discurso ideológico e interesado sobre lo que es el Estado para beneficiar a un sector o grupo que quiere legitimarse en poder o apropiarse de él. Aquel que investiga el desarrollo de un Estado en particular y pretende, sin criterios confiables, generalizar sus conclusiones y elevarlas a la condición de teoría, probablemente o no conoce cómo se construye la ciencia o quiere pasar por gran pensador. Mientras que aquel que investiga a un Estado concreto en particular y extrae conclusiones definiéndolas en sus reales alcances y limitaciones en realidad quiere contribuir al desarrollo del conocimiento.

Es pertinente, entonces definir claramente que la discusión sobre el origen del poder estatal debe establecerse en relación a una definición precisa sobre el origen del poder en un Estado determinado. Lo cual nos debe llevar a una definición precisa en el espacio y en el tiempo que elimine, en la medida de lo posible, la metafísica ideológica y vacía de todo contenido científico que caracteriza a la discusión contemporánea.